Rendimiento
Por qué tu sitio web carga lento y qué se puede hacer
Quien entra desde el celular y ve una pantalla en blanco no espera. Dónde está el peso de verdad y por dónde empezar a quitarlo.
Un sitio lento no molesta: pierde clientes. La persona que entra desde el celular con datos móviles y ve una pantalla en blanco no espera a ver qué pasa. Se va y entra al siguiente resultado, que es tu competencia.
Y no es solo el visitante. Google mide la velocidad y la usa para ordenar resultados, así que un sitio lento se ve menos y además convierte menos.
La causa número uno: las imágenes
En la enorme mayoría de los casos, el problema son fotos subidas tal como salieron de la cámara o del celular. Una imagen de cuatro megabytes se muestra en pantalla a un tamaño que necesitaba doscientos kilobytes.
El visitante descarga los cuatro megabytes igual. Con diez fotos así, la página pesa lo mismo que una aplicación completa.
- Redimensionar antes de subir: nadie necesita ver tu logotipo a 4000 píxeles.
- Comprimir. La diferencia visual es nula y el peso baja a una fracción.
- Usar formatos modernos como WebP, que pesan bastante menos.
- Cargar en diferido las imágenes que están más abajo de la pantalla.
Demasiados complementos
Cada complemento que instalas agrega archivos que el navegador tiene que descargar. Un sitio con treinta complementos activos, de los cuales se usan seis, arrastra el peso de los treinta en cada visita.
La regla es simple: si no sabes para qué sirve, probablemente no lo necesitas.
La plantilla que hace de todo
Las plantillas que prometen mil diseños en una traen el código de las mil, aunque uses uno. Es una de las razones por las que un sitio armado a la carrera con una plantilla genérica arranca ya pesado y no hay optimización que lo salve del todo.
Se puede optimizar mucho un sitio mal construido, pero nunca llegará a donde llega uno que nació ligero.
El servidor
Aquí es donde el hosting importa de verdad. Un servidor saturado, con una versión vieja de PHP o sin caché configurada, tarda en responder aunque tu página esté impecable.
Hay una parte del tiempo de carga que ocurre antes de que se descargue nada: es lo que tarda el servidor en contestar. Si eso ya va lento, el resto no importa.
Lo que casi nadie revisa
Dos detalles que aparecen una y otra vez. El primero, las fuentes tipográficas: cargar seis variantes cuando se usan dos retrasa la aparición del texto. El segundo, los rastreadores de terceros —chats, mapas incrustados, píxeles de publicidad—, que cargan desde servidores ajenos sobre los que no tienes control.
Cómo medirlo bien
No juzgues la velocidad desde tu computadora en la oficina, con el sitio ya guardado en caché y buena conexión. Ahí siempre se ve rápido.
Mídelo desde el celular, con datos móviles y en modo incógnito. Esa es la experiencia real de la mayoría de tus visitantes en Guatemala. Existen herramientas gratuitas de Google que dan el dato y señalan qué archivo concreto está pesando.
Por dónde empezar
Si solo vas a hacer una cosa, arregla las imágenes. Suele resolver la mitad del problema en una tarde. Después revisa qué complementos puedes quitar. Y si tras eso sigue lento, el asunto está en el servidor.
Nuestros planes corren sobre servidores administrados con caché y versiones actualizadas, que es la parte que el cliente no debería tener que vigilar. Así funciona el hosting.