Costos
Cuánto cuesta mantener un sitio web al año
El precio de hacer un sitio y el de mantenerlo vivo son dos cosas distintas. De qué se compone el gasto anual y qué suele quedar fuera.
La pregunta que casi nadie hace al contratar una página web es cuánto va a costar el segundo año. Y es la que más sorpresas da, porque el precio de hacer un sitio y el de mantenerlo vivo son dos cosas distintas.
De qué se compone el costo anual
Un sitio web publicado tiene cuatro gastos fijos, aunque no siempre te los presenten por separado:
- El dominio. La dirección. Se renueva cada año y sin eso no hay sitio ni correo.
- El alojamiento. El servidor donde viven los archivos y las cuentas de correo. Es el gasto principal.
- El certificado SSL. El candado del navegador. Hoy es obligatorio: sin él los navegadores marcan tu sitio como no seguro.
- El mantenimiento. Actualizaciones, respaldos y arreglar lo que se rompa. Es el que más se subestima.
Lo que suele no venir en el precio inicial
Aquí es donde aparecen los costos que nadie mencionó. Vale la pena preguntarlos antes de firmar, no después:
- Los cambios de contenido después de publicado: si cada texto nuevo se cobra aparte, el gasto real se dispara.
- Las licencias de plantillas o complementos, que se renuevan anualmente y no siempre están incluidas.
- Las cuentas de correo, que en algunos proveedores se cobran por buzón.
- Los respaldos, que a veces son un servicio adicional en lugar de venir de serie.
Un sitio barato de hacer y caro de mantener sale más caro que uno bien cotizado desde el principio. La cuenta se ve al tercer año.
Por qué la renovación cuesta menos que el primer año
Es lógico y conviene entenderlo: el primer año pagas el diseño y la construcción, que se hacen una vez. A partir del segundo solo pagas la operación, que es el servidor, el dominio y el soporte. Por eso la renovación siempre debería ser menor.
Si tu proveedor te cobra lo mismo cada año sin explicar qué trabajo nuevo incluye, es una pregunta legítima que hacer.
El costo de no mantenerlo
Ahorrarse el mantenimiento no es gratis, solo aplaza la factura. Un sitio sin actualizar termina hackeado o caído, y recuperarlo cuesta más que el año de mantenimiento que se quiso evitar. Sin respaldos, a veces no se recupera.
Y hay un costo que no aparece en ninguna factura: el cliente que entró, vio un aviso de sitio no seguro y se fue con otro. Eso no se mide, pero pasa todos los días.
Cómo comparar dos cotizaciones
No compares el número grande. Compara estas cuatro respuestas:
- ¿Cuánto cuesta el año dos, y qué incluye exactamente?
- ¿A nombre de quién queda el dominio?
- ¿Los respaldos y el certificado están incluidos o se cobran aparte?
- ¿Los cambios de contenido entran en el servicio?
Con esas cuatro respuestas por escrito, dos cotizaciones que parecían iguales dejan de parecerlo.
Nosotros publicamos el precio del primer año y el de la renovación juntos, precisamente para que esa comparación se pueda hacer. Ver planes y precios.